Me tejiste en el seno materno

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Reflexión 1Del salmo 138

Me tejiste en el seno materno. Esto se lo dice el salmista a su Dios. Qué bonita manera de explicar que el Señor es quien nos ha hecho. ¡Oh, sí comprendiéramos lo que significa que somos creaturas de Dios y que de sus manos hemos salido!

Ahí tenemos a un Señor paciente, con buena vista, tacto fino, firme y cariñoso, tejiéndonos en el seno de nuestra mamá, escogiendo los ojos que quería para nosotros, las orejas, las cejas, el diseño de la huella dactilar, el tipo de corazón, los rasgos de nuestro temperamento, nuestras cualidades espirituales… ¡Si pudiéramos medir el cariño con el que el Señor se enfrascó en nuestra creación!

Porque así es nuestro Dios: cuando crea un alma, no está disponible, por decirlo así, para nada más, y se mete de lleno a su trabajo. A cada alma la crea con la misma ilusión con la que creó a la anterior y con la que creará a la siguiente. Es un amor creativo incansable. Señor, tú me tejiste en el seno materno.

Es cierto que todo esto es lenguaje humano basado en la imagen de nuestros tejidos de tela, y que de ahí pasamos luego a compararlos con los tejidos del cuerpo humano, pero cuánto bien nos hace constatar que somos creaturas de un Dios experto tejedor…

P. Arturo Guerra L.C.