«A partir de hoy siempre serán diáconos y servidores de Cristo»

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El arzobispo Mons. Rogelio Cabrera López ordena diáconos a Miguel Guerra, L.C. y Manuel Cervantes, L.C., en Monterrey, Nuevo León.

El sábado 1 de julio, fueron ordenados diáconos Miguel Guerra Treviño, L.C. y Manuel Cervantes Rodríguez, L.C., por Mons. Rogelio Cabrera, arzobispo de Monterrey, en la Parroquia de Nuestra Señora Reina de los Ángeles.

Al inicio de la celebración, el P. Paul Lara,L.C., director territorial de Monterrey, presentó a los candidatos al diaconado. Expresó su gratitud al arzobispo por compartir con ellos la celebración. Agradeció la disponibilidad de las familias de los ordenados y el apoyo que les han dado a lo largo de sus años de formación. Les reiteró: «Los legionarios de Cristo y los miembros del Regnum Christi aquí presentes nos unimos y encomendamos de forma especial a todas sus intenciones».

En la homilía, Mons. Rogelio Cabrera dijo: «Quiero centrar mi reflexión en las palabras del evangelio ‘Ya no los llamo siervos, sino los llamo amigos’, éste es el pensamiento, ésta es la convicción que deberá acompañarlos a ustedes Manuel y Miguel a lo largo de todo su ministerio».

«La Iglesia sabiamente ha querido que para acceder al presbiterado y al episcopado primero se reciba el orden de los diáconos para que marque el criterio de su servicio sacerdotal. No se puede servir a la comunidad de todo corazón sino se tiene la convicción más importante que es la del servicio».

Agregó: «Me da mucha alegría concelebrar esta eucaristía y acompañar a la congregación de los Legionarios de Cristo, pero también me alegro con esta iglesia de Monterrey, porque amadas son estas tierras, ambos son fruto la vida cristiana de estas comunidades».

«Quiero animarlos Manuel y Miguel a vivir esta experiencia del diaconado, aunque sea un tiempo breve, pero ustedes saben que el diaconado imprime carácter, es decir que en nuestro corazón y en nuestra vida estamos llamados siempre a servir a toda la Iglesia. Siempre serán a partir de hoy diáconos y servidores de Cristo».

Finalmente les dijo: «Hoy inician esta aventura de este servicio, si oyen a Cristo en el evangelio, si escuchan a la Iglesia, seguramente tendrán siempre asegurado el rumbo de la santidad y el rumbo de su propio ministerio».

Agradeció a sus papás que comparten con toda la Iglesia, con la congregación de los Legionarios de Cristo y con la Iglesia de Monterrey a sus hijos. Reiteró su alegría por la ordenación diaconal de Miguel y Manuel.

A la celebración asistieron familiares y amigos de los nuevos diáconos, los novicios y humanistas del noviciado de Monterrey, consagradas y laicos consagrados del Regnum Christi, sacerdotes diocesanos y legionarios de Cristo que ejercen su ministerio en Monterrey y otras localidades.

Datos de los nuevos diáconos:

Manuel Cervantes Rodríguez, L.C.

Nació en Monterrey, Nuevo León, el 19 de julio de 1984. Fue alumno del Instituto Irlandés de Monterrey. Se incorporó al ECyD en 5º de primaria y en 2º de preparatoria al Regnum Christi. Fue colaborador un año en Padua, Italia. En 2006 ingresó al noviciado de Gozzano, Italia, donde emitió su primera profesión religiosa en septiembre de 2008. Cursó un año de estudios humanísticos en Connecticut, E.U. Estudió el bachillerato en filosofía en Nueva York. Trabajó tres años como asistente de novicios en Monterrey. En el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma realizó sus estudios de teología.

“A su misericordia me abandono para poder así servir mejor a la Iglesia, al Movimiento y a todos los hombres”.

Miguel Guerra Treviño, L.C.

Nació el 23 de enero de 1985, en Monterrey, Nuevo León. Es el mayor de tres hermanos. En 2005 ingresó al noviciado de Gozzano en Italia, posteriormente estudió Humanidades Clásicas en el noviciado de Cheshire, en E.U. En el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma hizo sus estudios de bachillerato en filosofía y teología. Sus prácticas apostólicas las realizó como asistente de humanistas en el noviciado de Monterrey; en la ciudad de Saltillo, México, fungió como director del ECyD y fue auxiliar de jóvenes del Regnum Christi.

“Contemplar lo que el Señor ha hecho en la propia vida es como admirar la obra final de un tapete fino, lleno de detalles e hilado meticulosamente a lo largo del tiempo”.

Puedes ver una fotogalería de la ceremonia aquí.