Inicio del jubileo de las Consagradas del Regnum Christi

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Te cantamos, Padre, un cántico nuevo porque has hecho maravillas.

El sábado ocho de diciembre, en la capilla del Centro de Formación de Monterrey, se llevó a cabo la celebración eucarística para comenzar el año jubilar en acción de gracias por los 50 años de la vida consagrada en el Regnum Christi.

La misa fue presidida por el P. Paul Lara, L.C., director territorial de Monterrey y concelebrada por los PP. Ignacio Buisán y Peter Coates, LLCC. Sirvió como diácono Juan Pablo Álamos, quien recibirá la ordenación sacerdotal en mayo de 2019 en Roma.

Durante la homilía, el P. Ignacio Buisán, L.C., dijo: “Hoy ocho de diciembre de 2018, solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, inicia el año jubilar de preparación al 50° aniversario de la consagración de las primeras consagradas del Regnum Christi: Margarita Estrada, que está aquí con nosotros, Graciela Magaña y Guadalupe Magaña y después de ellas muchas, aquí hay una representación de diversos momentos, hasta las que están iniciando su camino, las candidatas.

Las primeras pues quizá dieron ese paso con más ilusión que certezas y empezaron este camino que era totalmente nuevo dentro de la Iglesia.

Y este año jubilar se nos invita a hacer memoria, a mirar el pasado, mirar esa historia, de esos 49 años en los que ha habido de todo. Pero es grato mirar la historia, hacer memoria, verlo como historia sagrada, con sus luces y sombras, con su santidad y su pecado, con sus alegrías y con sus tristezas.

Y mirar esa historia para reconocer el paso de Dios y la acción de Dios en ella, y para reconocerla como historia de amor”.

Agregó: “También es un año que invita a mirar al presente, mirar al presente con pasión, con valentía, con entusiasmo, con emoción. Sabiendo que están viviendo un momento providencial, un momento particular de gracia. Acaba de ser aprobado esa figura de la Sociedad de Vida Apostólica, acaba también de ser ratificado el Estatuto del Regnum Christi.

Un momento particular de gracia y como decía Gloria Rodríguez en su carta “de crecimiento y de profundización en su identidad como rama y también dentro del Regnum Christi”. Están en esa etapa fascinante en la que a la luz del Dios han de ir percibiéndolo cada vez con más claridad la novedad que Dios quiere que aporten a su Iglesia con humildad y desde ese espíritu evangélico de servicio y caridad”.

Recordó también: “Muchas de ustedes tienen la misión de educar, de formar a tantas niñas, jóvenes y adultos en nuestros centros educativos, en las secciones, en los apostolados, no olvidemos que cada una de esas personas que llegan confían, confían en ustedes. Confían en el carisma que Dios nos ha regalado para bien de muchos, y también es un año que nos invita a mirar el futuro con esperanza.

Se puede decir que lo mejor está por venir y ojalá que estén convencidas de que va a ser así. Lo mejor está por venir, no por los éxitos apostólicos que puedan venir, ni por los logros, ni por el número de vocaciones, sino por el hecho de estar unidas a la vid. Por el hecho de vivir siempre por Él, con Él y en Él, porque el futuro no está en nuestras manos, el futuro está en manos de Dios y son manos buenas, pero a ustedes les toca colaborar con Él, ser dóciles y al mismo tiempo serle fieles, inquietas buscadoras de su voluntad, sabiendo que Él quiere que caminemos en fe, sin tenerlo todo claro y sin tenerlo todo seguro, y discerniendo en cada momento el paso que hay que dar, o la decisión que hay que tomar como la Iglesia nos ha enseñado en estos años. Las últimas palabras que el Evangelio recoge de María, las pronunció en Caná de Galilea: “hagan lo que Él les diga”, que esa sea este año su actitud, su disposición, hacer lo que Él les diga, y hacerlo bien, hacerlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas sus fuerzas y con todo su ser”.

Más adelante añadió: “Hoy día de la Inmaculada Concepción, día de la sin pecado, sin pecado concebido, pidámosle a Ella que les lleve de la mano en este caminar y que les ayude a crecer como ayudó a Jesús, a crecer en ese año jubilar en estatura humana, en sabiduría divina y en gracias ante Dios y ante la Iglesia, y que Dios como nos invita Gloria en ese lema, que Dios inunde su espíritu en cada una y así vivan la plenitud de vida que Él siempre pensó y deseó para ustedes, y que lo vivan también como ella dice, sea con sencillez, con humildad, con gratitud, con reconciliación y con esperanza.

El P. Buisán, L.C. finalmente concluyó la homilía diciendo: “Muchas felicidades, muchas bendiciones, que Dios les bendiga, les conceda vivir este año jubilar con alegría y en paz, que así sea”.

Margarita Estrada Barba, quien se consagró el día ocho de diciembre de 1969 en la Capilla del Centro Cultural Interamericano en Tlalpan, al final de la misa dijo: “quisiera que mi gratitud se elevara primero a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por esta obra, porque son ellos los que lo pensaron, los que lo planearon, los que fueron poniendo los peldaños.

Agradezco a mis padres, Enrique Estrada Zamora (†) y Ma. del Refugio Barba Soto (†), y a mis hermanos quienes en todo momento me apoyaron y animaron a descubrir y seguir la voluntad de Dios para mí. Fueron y siguen siendo una parte importante de mi vocación.

Después mi gratitud va hacia los legionarios, los PP. Carlos Mora (†),  Gregorio López (†), Alfredo Torres (†) y el P. José Antonio Alonso, LLCC. Le agradezco a Dios haya puesto en mi camino sacerdotes fieles, coherentes, llenos de Dios y de celo apostólico. Ellos fueron modelando mi vida espiritual y mi ahínco apostólico.

Tengo una profunda gratitud a mis hermanas consagradas que con su fidelidad, testimonio y entrega, han ido forjando mi vida consagrada, y también a toda esta hermosa familia del Regnum Christi”.

En la celebración, acompañaron a las consagradas, sacerdotes legionarios de Cristo, religiosos, familiares, amigos y miembros del Regnum Christi.

Al finalizar la celebración eucarística, se ofreció una cena para festejar juntos un día tan especial para las consagradas, para Margarita, para la familia Regnum Christi y para la Iglesia.

Gloria Rodríguez, directora general de las Consagradas del Regnum Christi envió una carta a todas las consagradas con motivo del año jubilar donde señaló: “Recordamos nuestros inicios, la fe de nuestras primeras hermanas y agradecemos de modo especial por su respuesta generosa a lo que vieron que Dios les pedía en ese momento; por haberse lanzado sin tener claro lo que vendría más adelante y por haber perseverado hasta hoy, enseñándonos con su testimonio lo esencial de nuestra vocación”.

Propuso como lema de este año jubilar la frase de Ezequiel: “Infundiré mi espíritu en vosotros, y viviréis” (Ez 37, 1)

Carta 50° aniversario